El ritmo de la vida urbana actual impone dinámicas aceleradas que muchas veces aíslan a los niños de la naturaleza. En este contexto, el Sendero del Agua, ubicado en la parroquia de Perucho a lo largo del corredor de la Ruta Escondida, surge como un espacio de desconexión y recreación activa diseñado especialmente para el disfrute seguro de las familias.
Caminar por el Sendero del Agua no es una caminata extenuante de alta montaña. Se trata de un paseo interpretativo de nivel fácil que sigue el curso de antiguos canales de riego coloniales (acequias) y senderos sombreados por densos huertos de mandarinas y limoneros.
El principal atractivo para los niños es la inmediatez del agua. El recorrido invita a cruzar pequeños puentes de madera, interactuar con el riachuelo andino y descubrir la vida silvestre del sector: desde colibríes gigantes hasta mariposas y escarabajos de colores vibrantes.
A mitad del recorrido, el camino desemboca en la emblemática Pequeña Cascada de Alchipichí, un paraje refrescante de aguas puras donde las familias pueden descansar, compartir un box lunch agroecológico y recargar energías bajo el suave sol andino.
Además del valor recreativo, el sendero tiene un importante enfoque pedagógico. Los niños aprenden de dónde provienen las frutas que consumen en casa, observan el compostaje orgánico de primera mano y entran en contacto con los saberes ancestrales del manejo sostenible del agua en las comunidades rurales.
Preparación para el Sendero del Agua
- ✦ Dificultad baja, apta para niños desde los 3 años y adultos mayores.
- ✦ Llevar sandalias de río o calzado que se pueda mojar, además de una muda de ropa extra.
- ✦ No olvides protector solar orgánico y repelente de insectos biodegradable.
¿Te gustaría vivir esta experiencia en persona? La Ruta Escondida te espera para una inmersión completa.